En los años que llevamos trabajando con negocios en Cancún, hemos visto de todo. Restaurantes llenos que cerraron. Hoteles boutique con reservas que quebraron. Tours operadoras con 5 estrellas en TripAdvisor que ya no existen.
¿El problema? Casi nunca fue falta de clientes. Fueron errores financieros que parecían pequeños hasta que ya no lo fueron.
Aquí están los 7 que más vemos, y cómo evitarlos.
Error 1: Tu dinero y el del negocio son lo mismo
Este es el clásico. El más común. El más peligroso.
Cómo se ve:
- Pagas la cena familiar con la tarjeta del negocio
- Sacas efectivo de la caja para "gastos personales"
- Usas tu cuenta personal para cobrar a clientes
- No te pagas un sueldo fijo
Por qué te mata:
- No sabes si el negocio es rentable de verdad
- El SAT puede reclasificarte ingresos personales como del negocio (y viceversa)
- Cuando pides un crédito, el banco no entiende tus finanzas
- Terminas creyendo que "ganas bien" cuando el negocio pierde
La solución:
Abre una cuenta bancaria solo para el negocio. Hoy. No mañana.
Págate un sueldo fijo cada quincena. El resto queda en el negocio. Si necesitas más, el negocio te "presta" y lo documentas. Pero el flujo normal es: sueldo fijo, punto.
Error 2: "Llevo las cuentas en la cabeza"
O en un cuaderno. O en notas del celular. O "más o menos".
Cómo se ve:
- No tienes idea de cuánto vendiste el mes pasado
- Calculas tus gastos "a ojo"
- Descubres que debes impuestos cuando ya es tarde
- Te sorprende no tener dinero aunque "vendiste mucho"
Por qué te mata:
Sin números reales, tomas decisiones a ciegas. ¿Deberías contratar otro empleado? No sabes. ¿Puedes bajar precios para competir? No sabes. ¿Estás ganando o perdiendo? No sabes.
La solución:
Registra cada peso que entra y sale. Cada día. En un sistema (puede ser Excel, puede ser software, puede ser una app). Pero registrado y categorizado.
Una vez por semana, revisa los números. Una vez al mes, cierra y analiza.
Error 3: Vendes mucho pero no tienes efectivo
El fenómeno más confuso para los empresarios. "Vendí $300,000 este mes, ¿por qué no puedo pagar la nómina?"
Cómo se ve:
- Clientes que te pagan a 30, 60 o 90 días
- Inventario que compraste pero no has vendido
- Anticipos que ya te gastaste pero aún no entregas el servicio
Por qué te mata:
Vender no es lo mismo que cobrar. Puedes ser muy rentable "en papel" y quebrar por no tener efectivo para operar.
En Cancún esto es especialmente común. Los hoteles grandes pagan a 45-60 días. Las agencias a 90. Tú tienes que pagar nómina cada quincena.
La solución:
Haz un flujo de efectivo proyectado. No un estado de resultados. Un flujo: qué dinero entra esta semana, qué dinero sale esta semana.
Negocia mejores plazos de cobro. Ofrece descuento por pronto pago. Y ten una reserva para los huecos.
Error 4: Los impuestos son "problema de abril"
Llegó abril. Hay que declarar. Sorpresa: debes $80,000 que no tienes.
Cómo se ve:
- No provisionas impuestos mensualmente
- No pides facturas de tus gastos
- No llevas control de lo que debes al SAT
- Te enteras de multas cuando ya son problema
Por qué te mata:
Los impuestos no desaparecen por ignorarlos. Se acumulan. Con recargos. Y el SAT tiene formas de cobrar que no son agradables (congelarte cuentas, por ejemplo).
La solución:
Cada mes, calcula cuánto deberías pagar de impuestos y apártalo. En una cuenta separada si es necesario.
Pide factura de TODO lo que puedas deducir. Cada peso que deduces es dinero que no pagas de impuestos.
Error 5: Fijas precios sin conocer tus costos
"Lo vendo en $500 porque la competencia lo vende en $550".
Cómo se ve:
- Copias precios de la competencia
- Pones precios "a ojo"
- No incluyes costos indirectos
- Descubres que algunas ventas te dan pérdida
Por qué te mata:
Caso real: un restaurante en la Zona Hotelera vendía un plato en $280. Costo de ingredientes: $90. "Gano $190", pensaba el dueño.
Pero cuando sumamos renta proporcional, nómina, servicios, merma, amenidades... el costo real era $260. Ganaba $20 por plato. Menos de lo que cuesta una propina.
La solución:
Calcula el costo REAL de cada producto o servicio. Incluye:
- Costo directo (lo obvio)
- Gastos fijos proporcionales
- Tu tiempo (sí, vale dinero)
- Margen de error
Luego fija el precio. No al revés.
Error 6: Crecer a toda costa
"Vamos a abrir otra sucursal". "Hay que comprar más equipo". "Necesitamos contratar más gente".
Cómo se ve:
- Inviertes antes de tener el dinero
- Te endeudas para crecer
- Abres nuevos puntos sin haber estabilizado el primero
- Contratas antes de necesitar realmente
Por qué te mata:
El crecimiento cuesta dinero. Dinero que sale antes de que el crecimiento genere ingresos. Si no tienes colchón, el crecimiento te puede ahorcar.
Vimos un caso en Cancún: tour operadora con buen flujo, decidió comprar 3 lanchas nuevas a crédito. Llegó temporada baja, no pudo pagar las mensualidades, le embargaron las lanchas Y las que ya tenía.
La solución:
Antes de crecer, pregúntate:
- ¿Tengo el efectivo para financiar el crecimiento?
- ¿Puedo sobrevivir 6 meses si el crecimiento no da resultados?
- ¿El negocio actual está estable?
Si alguna respuesta es "no", espera.
Error 7: No tener fondo de emergencia
"¿Para qué voy a tener dinero parado?"
Cómo se ve:
- Todo el efectivo está "trabajando"
- Vives al día
- Cualquier imprevisto te desestabiliza
- Dependes de créditos para emergencias
Por qué te mata:
En Cancún, los imprevistos son parte del negocio. Huracanes. Pandemias. Sargazo. Temporadas bajas más bajas de lo esperado. Cambios en las políticas de turismo.
Si no tienes reserva, cualquier crisis te puede tumbar.
La solución:
Reserva de 3 a 6 meses de gastos operativos. No invertido, líquido. Aburrido pero disponible.
Constrúyelo poco a poco. Cada mes, el 10% de tus utilidades va al fondo. Hasta llegar al objetivo.
La buena noticia
Todos estos errores son evitables. No requieren ser genio financiero. Requieren disciplina y un poco de ayuda.
Lo que hacemos en PDA Consultores no es solo llevar tu contabilidad. Es ayudarte a no cometer estos errores:
- Te separamos las finanzas personales y del negocio desde el día uno
- Te damos números reales cada mes, no sorpresas
- Proyectamos tu flujo para que sepas qué viene
- Provisionamos tus impuestos para que nunca te agarren en curva
- Analizamos tus costos para que fijes precios correctos
El siguiente paso
Si te identificaste con alguno de estos errores (o varios), no te sientas mal. Es más común de lo que crees.
Mándanos un mensaje y platícanos tu situación. Te decimos honestamente qué tan grave es y qué necesitas hacer para corregir el rumbo.
Mejor arreglar ahora que cerrar después.


